Hemos decidido cerrar la agencia y el sitio web.

 

La merma de trabajo en las productoras, la falta de ética en la solicitud de modelos, actrices y promotoras y la falta absoluta de códigos morales de “supuestos clientes”; junto con la cantidad de avisos, domicilios y objeto de trabajo falsos y que inundan la web y lugares serios (como “ALTERNATIVA TEATRAL” y otros), han saturado nuestra voluntad de trabajo y desarrollo.

 

Los falsarios que se hacen pasar por “gerentes” y “directores” de grandes firmas para que les enviemos material y datos de modelos y sus fotografías, para supuestos castings y “posibles” trabajos en un mercado vaciado de trabajo real, seguro y estable, y que terminan publicados en sitios, semi pornográficos y con leyendas y calificativos reñidos con la moral, con la mínima decencia y con vocabulario impronunciable -como aquellos que vemos en www.notiblog.com ó www.poringa.net ó www.taringa.net http://www.promotorasdeltc.blogspot.com/  donde están  las famosas que admiramos por la T.V. y en medios gráficos- aceptan semejantes despropósitos y degradación sin siquiera desmentir o accionar para ser borradas.

Creen que por estar y ser publicadas vale para su promoción, vale para el escándalo y vale para tener exposición mediática, todo esto nos ha hecho reflexionar.

 

 Por supuesto que los límites entre la degradación moral individual y colectiva es de difícil delimitación pero creemos que debemos por algún lado comenzar a contraponer valor y principio de moral y decencia, y en consecuencia comenzamos por cerrar nuestra fuente de trabajo.

 

Miles de sitios y espacios en la web publican fotos obtenidas mediante fraude y engaño; y para poder hacerles sacar y borrar estas fotografías y difamaciones debemos compelerlos a retirarlos mediante cartas documentos, denuncias penales y otras acciones que conllevan infinitas dilaciones, esfuerzos y requerimientos que agotan el mejor espíritu de civilidad.

 

Se suman a estos despropósitos, hackers que inundan y roban listas de direcciones en el Messenger haciéndose pasar por agencias nuevas y conocidas para obtener “su botín” de fotografías y datos personales, los que ya son muy difíciles de proteger.

 

A su vez pareciera que la televisión, las revistas y muchas producciones gráficas solo visualizan y evalúan cuerpos siliconados, insinuaciones de travestismos y lesbianismo, sin importarles el talento, la belleza y la inteligencia artística de nadie.

 

Con el correr de los meses vimos que las inscripciones y el ánimo de promoción de quienes aspiran a ser modelos, actrices y actores, han cambiado el tono de su interés, buscando solamente el escándalo y la fama a cualquier costa y a “tener sus cinco minutos de exposición en el medio que sea y a cualquier precio”.

 

Mentiras, desnudos, escándalos, insultos, injurias y cualquier recurso es válido contra cualquiera y en cualquier situación para “triunfar”…Todas ellos son recursos que difieren de “la imagen” que muchos dan en las entrevistas personales que mantenemos a su arribo a la empresa.

 

Los objetivos y los ideales que nos movieron a entrar en el medio con nuestra agencia, fueron tan bastardeados por la situación socio-cultural actual que con el correr de los años consideramos terminado el ciclo de nuestros esfuerzos.

 

La juventud, muy confundida con la presión mediática y la subcultura imperante, nos hizo reflexionar que ésta no es la forma en que la agencia debe comercializar sus servicios.

 

Por último la tergiversación de nuestra oferta con la demanda de los visitantes a nuestro sitio, en donde lo artístico y la posibilidad de trabajo se confundía con sitios “escort”, por el solo hecho de modelar en trajes de baño o en lencería, hacía que la agencia necesitara personal dedicado exclusivamente a dichos pedidos en donde de cada diez llamados, en ocho se oía un:
-“Mandame una rubia con buenas lolas y buena cola”

Esta demanda se producía aún de productoras “serias” y conocidas.

 

Saturados, cansados, y abusados con estas situaciones dijimos: ¡BASTA!.

 

Les agradecemos a todas aquellas personas de bien que han confiado seriamente en nosotros y que nos han permitido, a pesar de todo eso, disfrutar de nuestros emprendimientos, trabajo y relaciones sanas que hemos podido hacer y aún mantener.